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Vinos de Saluzzo

Para la época en que estaba por nacer mi bisabuelo Bautista Giuliano (Gio Battista Giuliano, Barge, 1851), Vittorio Angius publicaba su Dizionario Geografico-Storico- Statistico-Commercile degli Stati de S.M. il re di Sardegna (vol. XVII, Torino,1848) Respecto de Saluzzo y la vitivinicultura, Angius decía (pag. 135 y ss):
“...El producto no tiene ningún resultado sobre los montes altos, es mediocre en las colinas bajas y valles, muy importante en las colinas, y suficiente en las tierras bajas… En las colinas, las mejores expuestas al sol… la abundancia es general y los viñedos generalmente se mezclan con árboles frutales de diversas especies, e incluso verduras… El tipo de plantación de vid es de lo más variado en la Provincia... En Barge el modo de disponer la vid es casi igual al de la Provincia de Pinerolo, pero con bases no tan altas, las ramas no son tan largas y la vigas tampoco... La propagación y los injertos se hacen con gran cuidado y en cantidades considerables. Las enfermedades de la vid en el saluzzese provienen casi siempre de la humedad, por la que nacen ciertas plantas parásitas que hacen que las vides se marchiten por completo. Respecto de éstas son extremadamente nocivas las heladas extraordinarias…El granizo también, que no sólo destruye la cosecha del año sino la del que viene, si precipita grande y abundante en los meses de agosto y setiembre... Muchas son las especies de vid que se cosechan en esta Provincia, por la bondad de los vinos que se ofrecen... il puerperio, il tadone, In montanera, il dolcetto, la fresia, ed il nebbiolo pero este último no prospera tanto cuando la estación se vuelve demasiado húmeda… Entre la uva blanca se destacan il moscadelio, il bianchetto, la passerina, la bollana, il brossolà , la malvasia, il cascherolo, l'ostenga, il mescatellone, la passeretta. El mejor nebbiolo es aquel de la Colina de Castellar... Son preferibles para nuestra salud los vinos hechos con la uva llamada quajano y con aquélla llamada di avarena, y di avarenzo…Justamente resaltada es la uva que se llama pellaverga, que produce un vino diurético, un poco colorado y muy suave y dulce al paladar…”
Valgan estos párrafos para hacernos un panorama de las vides y el vino en Saluzzo, para la época en que nuestros Giuliano estaban aún en el Piemonte.

El Ciafré de Crissolo


Mirando el árbol genealógico de los Giuliano, Chiaffredo es un nombre que no sólo se repite generación tras generación, sino que es el nombre de nuestro ancestro más remoto: el padre de los dos Giuliano respecto de los cuales hemos encontrado registro más antiguo: Giuliano Gio Battista, que en 1721 estaba radicado en Cascina Parpaglia y Giuliano Tommaso, que, para el mismo año, vivía en Vía de Pagno y ya figuraba registrado en la Consegna del Sale como detto Boneva.
Buscando noticias sobre ellos es que encontré la historia del Santuario de Crissolo y de San Chiaffredo Mártir. Entonces entendí porque tanto Chiaffredo en el árbol.
En nuestra familia, los Santos han sido determinantes. A punto tal que yo tuve que nacer un 24 de setiembre, porque ese era el día de la Santa Patrona del Pueblo de Montes de Oca. Lógicamente, uno de mis nombres es, como corresponde Mercedes.
Pero volviendo a San Chiaffredo, el calendario litúrgico de la diócesis de Saluzzo (Cuneo) señala al 7 de setiembre como día de la fiesta de San Chiaffredo mártir al que Saluzzo venera como patrono principal.
La leyenda, conforme fue registrada por Guglielmo Baldesano hacia fines del siglo XVI, refiere, en dialetto, a un Ciafré (Chiaffredo, Jafredo o Teofredo) que fuera soldado romano, integrante de la Legión Tebana asentada en la Gallia.
Para la época de los Emperadores Dioclesiano y Maximiliano, Roma estaba empeñada en frenar a los bárbaros y en sofocar la rebelión de los pueblos.  La legión Tebana, comandada por el que después sería recordado como San Maurizio, llega a los Alpes y allí recibe la orden del Emperador de exterminar a todos los cristianos que no aceptaran convertirse al culto romano.
Como la mayor parte de los soldados de la Legión eran cristianos, se rehusaron a cumplir con la orden. Así fue como el Emperador dio la orden de ejecutar uno de cada diez soldados de la legión, mientras se rehusaran a cumplir órdenes.
Las ejecuciones no sirvieron para hacer cambiar de opinión a los legionarios, así que Maximiliano ordenó que la Legión Tebana fuera exterminada (22 de setiembre de 286 DC). Allí nacen mártires de la fe cristiana en el Piemonte, tales como San Maurizio, Esuperio y Cándido.
Chiaffredo se había refugiado en las montañas. Se habría dedicado a evangelizar a los pobladores todavía paganos hasta que, alcanzado por sus perseguidores, fue martirizado y ultimado en Crissolo, al pie del Mont Viso, en el año 290 de nuestra era.
Pero la leyenda continúa: cuenta la historia que un campesino, junto a su hija, se encontraba trabajando en la campiña con un arado tirado por bueyes. En ese momento, un trueno asustó de tal modo a los animales que atropellaron a la niña y  junto a ella, cayeron por el barranco. Lleno de espanto y desesperado, el padre de la niña comenzó a gritar pidiendo ayuda. Algunos vecinos acudieron a ver qué había sucedido. Descendieron por el sendero hacia el fondo del barranco. Temían lo peor.
Cual fue su estupor al llegar y ver a la niña sentada e ilesa con los bueyes rumiando plácidamente a su lado. Entonces, uno de ellos descubre a un lado una lápida de piedra. La limpiaron y leyeron: Ciafré. "¡Es nuestro mártir San Ciaffredo!" exclamaron. Esto sucedía allá por el año 522 DC.
Es sobre esa tumba que se levantó la pequeña iglesia que daría lugar a lo que hoy es el Santuario de Crissolo, en el cual se conservaron, por mucho tiempo, las reliquias del Santo, las que, en 1642 fueron llevadas a la catedral de Saluzzo. Entonces, el obispo diocesano Monseñor Agostino Della Chiesa, considerando la devoción popular por este Santo, lo declaró Patrono de la ciudad y de la Diócesis de Saluzzo.
Hoy, las reliquias han retornado a su Santuario, colocadas en una urna de madera dorada, donde se conservan.
La imagen que acompaña el texto, correspondiente al Santuario de Crissolo, la hemos tomado de Saluzzo Turística.

Sobre los detto Buneva


Por pedido del público adelantamos algo sobre el tema de los Buneva.
Ha contado siempre mi madre que, cuando ella era pequeña (y no tan pequeña), su madre le contaba anécdotas sobre la familia.
Sucede que mi abuela, María Vaieretti, tenía anécdotas sobre todas las ramas y subramas que vemos en el árbol. Siempre del lado Giuliano de mi familia, claro está. Y las transmitía asiduamente a su hija.
Entre estas anécdotas figura una referida a mi bisabuelo, Gio Battista Giuliano y a cómo lo llamaban (y porqué) en el Pueblo de Montes de Oca. Mi abuela le contaba a mi mamá que Gio Battista Giuliano era una persona muy buena, muy solidaria con sus vecinos y con la gente menos favorecida por la mano de Dios y del hombre. Por ejemplo, periódicamente acercaba a los vecinos más necesitados, comida, telas, y otros enseres para sus familias.
María Vaieretti consideraba que era por esta razón que a Gio Battista Giuliano le decían Buneva: "agua buena" o "bueno como el agua" en piamontés. Esto sucedía allá por 1940, cuando Bautista ya había fallecido y también la Marcontetto, su esposa.
La anécdota llega así hasta mí, cuando mi mamá comienza a transmitirme las historias familiares que le habían narrado a ella.

En un salto cuántico llegamos al 2000, momento en que mi ricerca genealógica se potencia gracias al uso de las nuevas tecnologías... Un día tengo la suerte de cruzarme en el ciberespacio con un tal Don Bertero de Arequito. Y la iluminación de comentarle, mientras intercambiábamos nombres de Giulianos sin ver antepasados comunes, que a mi bisabuelo lo conocían como Buneva en Montes de Oca.
Es increíble que gracias a esta anécdota, hallamos dado el primer paso para re-vincular la rama de Montes de Oca con otras ramas de Giulianos. Porque en ese momento Bertero me escribe que, en realidad, Buneva no era sólo un sobrenombre local de Bautista, sino, lo que en Italia se conoce como sopranome familiar. Algo así como un agregado al apellido, para distinguir a familias de mismo cognome.
Al parecer, los Giuliano de las ramas de Arequito y de Montes de Oca venían siendo inscriptos en las Parroquias de Cuneo como Giuliano detto Boneva desde comienzos del siglo XVIII.
La próxima la dedicamos a contar la historia del por qué de este sopranome familiar.

En memoria de nuestros ancestros: Chiaffredo Giuliano y Catterina Bosio de Giuliano


Hay un libro, "Mis Antepasados me Duelen. Psicogenealogía y Constelaciones familiares", de Maillard y van Eersel, que no he podido conseguir aún pero que la mera lectura de su título y de algunas reseñas críticas del texto casi me han hecho llorar.
El planteo del libro es bastante primario: se reduce a afirmar que todos estamos determinados por una cascada de influencias que decantan en nosotros desde todo nuestro árbol genealógico.
El lema de la psicogenealogía pareciera ser 'Ay mis ancestros!', mientras desde esta postura nos cuentan cómo la mayor parte de nuestros problemas se originan en nuestro árbol genealógico y nos proponen, entonces, talleres en los que se invita a los participantes a reconstruir su genealogía, para resolver sus traumas…
Decía que casi lloro con esto, porque la verdad, si yo tuviera algo más de tiempo y mucha más capacidad y conocimientos, escribiría un libro que se intitulara “Ay, mis descendientes me duelen”, poniéndome en el lugar de, por ejemplo, Chiafredo Giuliano, que con 66 pirulos, en 1883 dejó sus pagos en Italia, cargó sus bártulos, se atravesó el Atlántico, se radicó en medio de una nada chata y baja -violentamente distinta al paisaje de postal en el que vivía- y puso al servicio de su posteridad, la fortuna que tenía disponible, para comprar tierras que con el transcurso del tiempo se llenarían de soja.
Tomé conciencia por primera vez de que en el Panteón de Montes de Oca tenía parte de mi familia a los 9 años. Chiafredo y su esposa Caterina Bosio ya estaban en urnas.
Si por alguna de esas cosas del destino no hubiera estado conmigo mi mamá, no hubiera sabido nada de ellos. Nadie me hubiera explicado quiénes fueron, qué hicieron, cómo eran. Se hubieran borrado de la memoria de todos tal como se están borrando de la foto que nos llegó vía Tito Giuliano de Corral de Bustos. Y cuando alguien pasara a levantar el fruto de las que fueran sus tierras para convertirlos en prosperidad, nadie dedicaría ni un segundo para recordarlo y agradecerle que estamos en este mundo viviendo la vida que vivimos, gracias a que él existió.