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Cuando Rosario era un espectáculo: adivinanza



Esta es una foto de mamá, del año 1953, algunos años después de su elección como Reina de la Agricultura por el Departamento Belgrano. Aquí la vemos con Pepe Manzanares, cantante y director de baile. Es una hermosa foto, tomada en el Teatro del Círculo de Rosario. Para los que no conocen a mamá, ella es la que está en el centro del cuadro, vestida de blanco.
Por mucho tiempo Pepe bregó porque se le entregara esta foto, que era única. Durante mucho tiempo, también, estuvo guardada. La razón... hay que adivinarla. Tiene que ver con alguien que está en la foto y que luego fue muy famoso.

Una de Perón y Evita: la Ciudad de Esperanza cuando se vestía de Fiesta


Corría el año 1948, llegado ya el mes de setiembre. Mi mamá estaba por cumplir sus dieciocho años.
La ciudad de Esperanza estaba vestida de Fiesta, radiante, para recibir a Perón y Evita.
Leemos:
Con motivo de las celebraciones del Día del Agricultor el entonces Presidente de la República General Juan Domingo Perón y su esposa Maria Eva Duarte de Perón, viajaron en automóvil el miércoles 8 de septiembre del año 1948 a la Ciudad de Esperanza, cuna de la colonización argentina, donde se realizaron los actos conmemorativos del Día del Agricultor. El viaje lo realizó acompañado por el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Dr. Héctor Campora, el Ministro de Agricultura, Ingeniero Carlos Emery y el Secretario de Educación Dr. Oscar Ivanissevich. Los preparativos previos fueron organizados por el Secretario de Bienestar y Seguridad Social Dr. Mende, quien fue acompañado por sus colegas a cargo de las carteras de Industrias, Orientación Profesional y Aprendizaje Técnico de la Gobernación, Dr. Carcano y el Ingeniero Fariudello, quiénes se ocuparon de asegurar el éxito de la exposición industrial que fue inaugurada en Esperanza por el primer magistrado. En los stands se exhibieron los productos que se elaboraron en las escuelas de agricultura y en las estaciones experimentales. Desde todos las ciudades de Santa Fé y otras provincias viajaron delegaciones representativas de las entidades obreras, culturales, vecinales, sociales y deportivas, que se hicieron presentes en el gran homenaje popular que fue brindado al general Perón y su esposa. Al arribo a la ciudad, el General Perón y Evita fueron recibidos por el intendente municipal Raúl Bruera quién dio la bienvenida a los visitantes, expresando que la única aspiración del pueblo era la de que Dios hiciera feliz la permanencia del General Perón y su comitiva en la ciudad de Esperanza. Expresó seguidamente la emoción y la alegría de los pobladores ante la presencia del Presidente y su señora y declaró franqueadas las puertas de la ciudad para él y sus acompañantes. Acto seguido se procedió a la inauguración oficial del monumento al Agricultor, escultura en bronce del artista Carlos Biscione, instituido por el Ministerio de Agricultura de la Nación siendo bendecido por el arzobispo de Santa Fé, monseñor Nicolás Fassolino. La escultura está actualmente emplazada en la llamada popularmente Placita del Agricultor, situado al término de la Avenida Juan D. Perón, con frente a calle Amado Aufranc. Los discursos del Ministro de Agricultura Carlos Emery y el Primer Mandatario de la Nación fueron trasmitidos a todo el continente por Radio del Estado y la red Argentina de Radiodifusión. La Dirección de Informaciones, Prensa y Publicidad del Gobierno de la Provincia de Santa Fé realizó un variado programa de audiciones radiotelefónicas, como acto de homenaje al Presidente de la Nación y alusivos al día del agricultor. En los mismos se hicieron escuchar un vasto programa de música folklórica, insertándose también leyendas alusivas a las fiestas. Como broche final de la visita del primer mandatario se realizo la elección de la Reina de la Agricultura con princesas que fueron designadas en cada una de las localidades agrícolas de la Provincia.

Entre estas Princesas estaba mi mamá, Nelly Giuliano, elegida Primera Reina Departamental de la Agricultura por el Departamento Belgrano, contrariando así todos los números puestos a favor de la candidata por la ciudad cabecera de Departamento (Las Rosas).
Les dejo un vínculo al ejemplar del Diario El Orden, que hemos consultado en el sitio de la Hemeroteca Digital Fray Francisco de Paula Castañeda. Allí se lee, en la página 3, el desarrollo de los eventos y la lista de candidatas, entre las que figura mi madre.
La imagen que acompaña este post es la de un recorte conservado por mi mamá. Junto a la nota referida al Reinado, otra anuncia la actuación de Bernardo de Bustinza en el Teatro La Comedia. Lo que son las cosas, tiempo despues mamá integraría esa compañía.

La movida de Arequito: el orgullo de ser Giuliano


En esto de reconstruir la historia familiar y sostener los lazos que nos unen a lo largo del tiempo, la rama de Arequito de nuestra familia Giuliano ha desempeñado un papel muy importante. Por eso, no podíamos dejar pasar más tiempo sin mencionar en este blog, tanto el esmero con el que Don Bertero encaró la ricerca sobre los antepasados comunes, como el entusiasmo y dedicación que Don Alberto Giuliano puso a la hora de lograr reunir, físicamente, a todos los descendientes de los primeros Giuliano que llegaron procedentes de la región de Cuneo, para instalarse en la Provincia de Santa Fé.

Esmero, entusiasmo y dedicación combinados con trabajo voluntario, son verdaderas aves raras en los cielos cotidianos. Sobre todo, cuando se sostienen en el tiempo: los de Arequito vienen convocando casi todos los años a estas reuniones, desde hace aproximadamente cinco años.

Si no hubiera sido por esta gente, es probable que nunca hubiéramos recuperado el vínculo que unió, por ejemplo, a mi abuelo Juan Giuliano, con aquéllos que los Giuliano de Montes de Oca recordaban y reconocían como "los parientes Giuliano de Arequito", hasta ese momento.
Si tuviera que responder qué me conmovió más en oportunidad de visitar Arequito para la reunión realizada en octubre de este año, diría que fue el comentario que me hizo mi mamá camino al Club donde se realizaba la reunión: "Mirá, me acuerdo de haber pasado por esta calle con mi papá, arriba del Ford A, viniendo de visita... Pero yo era muy chica..."

Con el tiempo, esos lazos se fueron diluyendo. Ya para la época de mi abuelo Juan creo que nadie tenía muy claro de qué modo eramos parientes con los parientes de Arequito. El vínculo estaba muy arriba, a la altura de los bisabuelos. Sin embargo, las visitas entre ramas seguían siendo asiduas, porque el cariño no necesitaba de documentación que lo respaldara.

Pasada esta generación y llegadas las otras, aquéllos que se conocieron y se apreciaron, olvidaron dejar un explicativo, con recordatorio de sostener ese lazo.

Hasta que alguien decidió hacer algo, para no dejar que el lazo se perdiera. Este es el mayor logro de los Giuliano de Arequito: el haber rescatado la memoria de la familia que fue, para permitir que siga siendo. Una gran movida que, en más de un modo, ha representado un sacudón para este lado de la familia.

Ella, la artista


Mi abuela Vaieretti tenía gran sentido del humor y un espíritu siempre en alto. Le gustaba cantar, disfrazarse y actuar. Era como una gran comediante, pero reservada al ámbito de la familia y de los amigos.
Pese a sus orígenes italianos del norte, tenía un buen look español que sabía explotar inteligentemente, pintados los labios de rojo oscuro y recogiendo el cabello en largas trenzas entrelazadas.
Será por esto que mi mamá salió artista. Igual que mi abuela, siempre se disfrazaba; de pequeña no había festejo del Pueblo que no tuviera su participación, ya como angelito, ya cantando en el coro o actuando en las veladas de la Iglesia.
No había película de Hollywood que ella se perdiera (en ese momento Montes de Oca contaba con sala cinematográfica) y no había atuendo que usara Rita Hayworth que no inspirara la realización, por propia mano, de algún modelito para las ocasiones del Pueblo.
Era natural que este proceso desembocara en múltiples participaciones para aspirar a reinados, como era natural que las mismas terminaran favoreciéndola con gran reconocimiento. Mi madre era y aún es, una mujer bella, con gran personalidad y buenas dotes artísticas.
Lógicamente, estas características debían ir acompañadas, en la época, por un espíritu transgresor, o al menos, de avanzada. Si no fue la primera, debe haber estado entre las diez primeras mujeres en usar traje de baño de dos piezas en Argentina, situación por cierto agravada al ser lucido en un Pueblo que, al día de hoy, ronda los tres mil habitantes.
El tránsito de Nelly damita joven en la Compañía de Bernardo de Bustinza (respecto del cual aprovechamos la ocasión para recordarlo y homenajearlo, sin perjuicio de comprometernos a dedicarle otro post en este espacio) a Vedette del Maipo representó -a más de un fenómeno cuasi meteórico y un gran motivo de orgullo para su padre y madre- un suceso conmocionante desde lo local.
Mientras escribo esto pienso cómo los sueños de las personas determinan, de un modo u otro, el devenir de los acontecimientos. Gracias a su sueño, mi madre termina conociendo al que sería mi padre, también nacido en Santa Fé (Villa Cañás). Pero termina conociéndolo en el estudio fotográfico Kegahl-Masa, donde mi papá concurría a sacarse fotos como modelo publicitario de Palmolive y para las fotonovelas 'Idilio', entre otras participaciones.
Desde esa perspectiva, toda la conmoción local y todas sus ulteriores derivaciones, cumplieron un propósito y, ciertamente, redudaron en mi beneficio: la existencia.