Bienvenida a un amigo

Esta es la bienvenida que le doy a una gran persona que quiso Dios conociera una vez, y volviera a encontrarla luego de un tiempo.
Ahora, además de ser un compañero, me honra con su trato gentil, su caballerosidad, su acompañamiento y su ayuda.
Los títulos y reconocimientos que le han dado creo que, si bien merecidos, no alcanzan.
Gracias por tu visita y la lectura que hagas de lo que humildemente comparto contigo a través de estas líneas.
Caro Saluti.-

WOW como dice mi jefe cuando le asombra algo

Vaya,
Ya estamos de fuente para un artículo ¿No será mucho?
Y todo a partir del post La fundación de un pueblo argentino, en contexto II. Una visión menos romántica. “Don Francisco Bustamante”.
Pueden verlo aquí, si no me creen.
La nota es del año pasado. No importa.
Sirve a los efectos de demostrar que la bestia ya es incontrolable. Porque se retroalimenta.

Ya nadie sabe qué es cierto, qué no. Qué tiene propósito literario; qué de investigación. Cuál es fuente académica. Cuál fuente de reproducción viral.

Internet ha cambiado no ya nuestra forma de ver la realidad. Ha cambiado la realidad en sí misma,

Más sobre los Arozamena

En Dos son compañía... Arozamena es multitud hablábamos de la cantidad de información que literalmente nos llovió cuando comenzamos a interesarnos por los antepasados de Angela, tataraabuela de marido.
El caso de este apellido es bastante singular en nuestra búsqueda, porque es el único caso en el que hemos podido encontrar un ancestro registrado en su lugar de origen y vuelto a registrar aquí, en Argentina, sin necesidad de hacer prácticamente ninguna investigación ni pedir ningún documento.
Esto se dio así, gracias a Angela y su padre: Don Domingo Arozamena.

Claro como el agua, lo encontramos como Gregorio Domingo Arozamena, nacido un 7 de febrero de 1836, bautizado en la Parroquia de San Martin, Lesaka, Provincia de Navarra, España, hijo de Miguel de Arozamena y Josefa Angela Apezteguia.

Y luego, como debiera ser para todo el resto de los ancestros (Justicia!) lo encontramos como Domingo Arotsomena, de 31 años, en casamientos, Avellaneda, Provincia de Buenos Aires, Argentina,  casado con Josefa Bicondo (Ricondo, Picondo, Picohondo, Ticondo; Priabea...), en 1868, un 5 de noviembre (Parroquia Nuestra Señora de la Asunción, Avellaneda).

Y para no andar con chiquitas, también lo encontramos en el Censo Nacional de 1869, como Miguel Aruzamena, de 33 años, español, casado reciente con Josefa Cristo Sabe Su Apellido Exacto y propietario de un almacén en Barrancas al Sud.

Este hallazgo representa una verdadera singularidad, considerando que el nuestro es un árbol que reboza de inmigrantes relativamente recientes... Tal es así que, quitando el caso de los Arozamena, el registro censal más antiguo en Argentina le corresponde a los Giuliano, a los que los hemos encontrado en el Censo Provincial de Santa Fé en el año 1887.

La cadena de hallazgos simplificados se nos corta, por el lado de los Arozamena, en el padre de Don Domingo: Miguel de Arozamena. Respecto de éste hemos encontrado bautismos de los hijos que tuvo con María Josefa Angela De Apesteguia Lorenzo, entre ellos el de Don Domingo, pero no hemos podido retroceder, puesto que no damos aún con el nombre del padre de Don Miguel.

Si retrocedemos con los Apesteguia, y bastante. Pero esa es ya, otra historia.

Lo que no es otra historia son los nombres de todos los hijos que tuvieron Don Miguel Arozamena y Doña Josefa De Apesteguía, además de nuestro chozno, Don Domingo: Pedro Maria Arotsamena Apertequia (1830), José Francisco Arotsomena Apezteguia (1833), María Josefa Martina Arozamena Apezteguia (1839),  Miguel Jose Ramon Arotzamena Apezteguia (1843), además de un Felipe, que estamos intentando confirmar fecha, pero que habría nacido circa 1829.