Antepasados comunes

Aclaración previa: este post no tiene nada que ver con la genealogía familiar en sentido estricto. Si se quiere, y para justificarlo, podemos decir que está dedicado a nuestros antepasados comunes, pero a nivel planetario.
Accesoriamente me permite compartir con ustedes un tema que es casi mi favorito.

Para los que creen que la humanidad constructora es mucho más antigua de lo que la historia oficial accede a reconocer y, en su creencia, se empecinan en sostener que las pirámides -o al menos la esfinge- tienen, como mínimo, 7 mil años más de los que los arqueología convencional está dispuesta a darles, descansen. Ya se ha encontrado evidencia de que nuestros antepasados, hordas de cazadores salvajes, andaban construyendo templos (y qué templos!) mucho antes de volverse agricultores sedentarios.

Leemos:
"Imaginemos unas tallas de piedra y unos monumentos que tengan tanta antigüedad que a su lado las pirámides y Stonehenge parezcan objetos de la historia moderna. Estos monumentos existen en un monte en Turquía en un lugar llamado Gobekli Tepe. Bloques de piedra caliza labrados con una forma parecida a la letra T, dispuestos en círculo y con tallas adornadas de animales, están desconcertando a los arqueólogos durante esta última década. Se dice que datan del 10.000 a.C. —seis milenios antes de la escritura más antigua conocida, y unos 7.500 años anteriores a Stonehenge o la Gran Pirámide. Un arqueólogo decía: «Hay más tiempo entre Gobekli Tepe y las tabletas de arcilla de Sumer [de 3300 a.C.] que desde Sumer hasta nuestros días»..."
Gobekli Tepe es fascinante en más de un sentido. Comenzando quizá por el aporte que su descubrimiento ha significado en términos de incrementar la confusión generalizada que reina en torno a los orígenes e historia de nuestra civilización. Algo tan descaradamente antiguo pero de aspecto tan moderno parece casi absurdo. Será por eso que cuando fue descubierto, allá por los sesenta, se lo confundió con un cementerio medieval y se lo descartó como hallazgo arqueológico de envergadura.

Que es lo que Gobekli Tepe representa, como mínimo, en la realidad.

No quiero detenerme en la descripción del hallazgo ni en la narración de su redescubrimiento. Hay multitud de sitios (por ejemplo Terra antiqvae, o este otro) a los que pueden recurrir aquéllos que estén interesados en saber más sobre este lugar y permitirse un momento de deleite con el asombro.
Sí quiero regresar a esa anécdota que es presentada como secundaria al relato central. La que se hace marginalmente sobre el descubrimiento temprano que termina en abandono y olvido hasta que Klaus Schmidt del German Archaeological Institute of Istanbul decide en 1994, retrepar la colina del ombligo (que es más o menos como puede traducirse del turco Gobekli Tepe) y reconocer, finalmente, que el sitio pertenecía a un neolítico más que temprano…

"Gobekli Tepe… fue mencionado por primera vez por Peter Benedict en su artículo: “Survey work in Southeastern Anatolia”, el cual fue incluido en la monografía resultante del trabajo conjunto entre las Universidades de Estambul y Chicago 1963-1972… Es bastante obvio que Benedict no esperaba un yacimiento preneolítico de tal tamaño… Las grandes piezas de roca cubriendo las colinas sólo pudo interpretarlas como los restos de un cementerio… La época no estaba madura para reconocer la importancia de este sitio. .. Gobekli Tepe pasó al olvido y parece bastante obvio que ningún arquéologo volvió a visitar el sitio hasta la primera visita del autor en 1994..."
La pregunta a plantease es por qué el tal Benedict no estaba preparado para encontrarse con Gobekli Tepe. La respuesta parece bastante simple. Se supone que en torno al 9.000 AC tuvo lugar lo que se denomina revolución neolítica, con el comienzo de la agricultura y la domesticación de animales para la cría. Datado Gobekli Tepe como previo a esta revolución, simplemente las cuentas históricas no cierran. Tanto la construcción, como el tipo de construcción, como la calidad de la talla de la piedra (superior a la que se le reconoce a las piezas que conforman Stonehenge) y hasta la estética artística del lugar suponen una organización social supuestamente no alcanzada con carácter previo al neolítico.
Resumiendo: o el lugar esta mal datado (aunque las dataciones hasta el momento no han sido objetadas científicamente) o el neolítico comenzó antes y luego padecimos una involución, o el supuesto orden histórico con el que se ha dado nuestro progreso como especie no es el que nos han estado enseñando.

Para Schmidt el hallazgo propone una nueva teoría de la civilización. Los estudiosos han creído durante mucho tiempo que sólo después de que las personas aprendieron a cultivar y a vivir en las comunidades, obtuvieron la organización y los recursos para la construcción de construcciones a las que, por falta de información y prejuicio, hoy catalogamos como templos. Schmidt sostiene que este hallazgo indica el proceso de evolución fue al revés: el extenso esfuerzo coordinado para construir templos impulsó a los humanos a desarrollar sociedades más complejas y pasar de sociedades de cazadores nómades a comunidades agrícolas sedentarias.

Yo pienso: quizá fue al revés del revés. Sociedades más complejas existieron antes. Gobekli Tepe sería sólo un souvenir de eso que una vez existió y cuyo recuerdo se fue perdiendo con el tiempo. Hasta que nos reencontramos con él. En todo caso: los descubrimientos arqueológicos cada vez se corresponden menos con lo que pauta el manual de la histórica (y prehistórica) mente correcta.
Las imágenes que acompañan este post las hemos obtenido gracias al buscador de imágenes de google.

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