Corazón de Grillo

Hoy nos hemos despertado como el grillo de Conrado. No porque durante la noche hayamos adquirido la facilidad de interpretar la vida esta mañana, sino por la música sencilla y vana que comenzamos a entonar cuando, preguntándonos qué podía tener en común la genealogía y el antiguo culto a los antepasados, nos encontramos, cara a cara, con la poesía de los lares.
No sé por qué Dios ha querido que esta estrofa, dedicada a la quinta de la casa natal, no sea mía, sino de Rolando Cárdenas:
"Al fondo de la casa está arrugada y dura
sin frutos ni perfectos molinos.
Pero las raíces tejen sus mansiones secretas todas las estaciones.
Es su ternura fecundada
como amadas lámparas bajo tierra"
O esta otra:
"Y mi abuelo -que junto a la tierra envejecía-
era un antiguo vigilante de huertos y cosechas
levantándose antes que el rocío
con su pala y su cigarro a conversar con ella
para guardarla de las grandes escarchas"
Y en general, cuando dice:
"Pasa la tierra...
Pasan los que primero vivieron en ella
convertidos en bosques o en cerros,
y un día desaparecieron detrás de los planetas.
Pasan mis antepasados muertos
mis antepasados muertos hace años.
Son sus fantasmas que se mueven en un soplo.
Son los que siempre vagan entre el agua y el follaje..."
"Mientras se descansaba de la jornada
alrededor del pan y del vino,
me conversaron que todo lo que abarcaba la vista
era el fruto de largos y fatigosos años de trabajo.
O son tus antepasados - me decían
y los de los que están poblando estas colinas
quienes ayudan con su sangre a alzar estos cimientos..."
El poeta ha logrado plasmar, tan bello y tan sencillo, esto que se siente a veces, ¿no?: la presencia acompañante y solícita de nuestros lares.

Como Maximus Decimus Meridius, el personaje de Gladiador, con las estatuillas de sus antepasados acuestas, a las que saca para orarles en improvisado altar, así pienso yo que hacemos algunos con esto de la ricerca genealógica.

Para cerrar, agradezco al poeta su arte.
"El poeta no se siente solo, sino siempre rodeado de un mundo físico al cual pertenece y que le pertenece, y de antepasados que lo acompañan en su tránsito terrestre, así como se sabe que uno acompañará en venideros tránsitos a sus descendientes. Poesía genealógica, en el buen sentido de la palabra. Y los antepasados y los parientes aparecen en esta poesía naturalmente no en su condición de mero parentesco, sino elevados a la categoría de figuras míticas, transfigurados en ángeles guardianes..."
VROMA agradezco la imagen del lararium que acompaña este texto.

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