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Algunos apellidos de familias presentes en Pianello Val Tidone en el 1700


Comparto hoy una serie de apellidos que he ido encontrando a lo largo de mi búsqueda de antepasados en Pianello.
Prometo actualizar la lista a medida que vayan surgiendo nuevos. Quizá a alguno de ustedes le sea de utilidad esta información.

Albertini, (1788); Arata (1772); Bagnalosta (1783); Baldini (1771); Barrocelli (1785); Barocelli (1792) ; Belleni (1759); Biani (1774); Bisi (1782); Boselli (1769); Bozzi (1798); Braga (1763); Braghieri (1799); Burroni (1793); Caroli (1783); Casazza (1746); Cassi (1778); Castagna (1744); Cavalli (1782); Chiapponi  (1784); Chinelli (1796); Costa (1799); Dapra' o Da Pra' (1747); Falsetti (1773); Filios o Figliozzi (1779); Fracassi (1798); Favari (1789); Gazzola (1769); Girometta (1791); Labo' (1746); Magistrali (1768); Magistrati (1879); Magnani (1793); Manzini (1789); Maserati (1784); Massari (1768); Molinari (1777); Molinelli (1773); Mozzi (1779); Pasquali (1795); Perina (1771); Pettegolli o Petegolli (1781); Peveri (1776); Poggi (1788); Pozzi (1797); Prati (1763); Razza (1779); Rocca (1771); Rocchi (1779); Rossi (1778); Savini (1794); Sbruzzi (1789); Schiaffonati (1790); Schinelli (1797); Speltini (1768); Spezia (1790); Trabucchi (1764); Travini (1770); Varesi (1762); Zucconi (1782)

En algunas casos dispongo de fechas de nacimiento o de matrimonio...

Es increíble, pero siendo apellidos no muy comunes, debo conocer y tener relación estrecha (o haberla tenido) con más de 10 personas que llevan apellidos que encuentro en Pianello, como alguno de estos apellidos... Arata, Baldini, Bozzi, Casazza, Chinelli,  Fracassi, Pozzi, Varesi...

Set básico del buen genealogista

Damos por sentado que los que hemos llegado hasta aquí tenemos un interés genuino por conocer nuestras raíces. Y que este interés va más allá de la urgencia o de la necesidad del momento.
Dicho esto, se me ha ocurrido que puede resultar de utilidad para otros que están en la misma, listar el staff que me ha acompañado a lo largo de este tiempo de búsqueda. Este post completa uno anterior, referido a algunas de las fuentes que hemos utilizado a lo largo de este tiempo.
El primer gran elemento, al que he dado en llamar, actitudinal, es en realidad un conjunto de virtudes básicas que acompañan a todo buen genealogista y que, de algún modo, deben estar presentes para sostener la motivación. Debo decir que algunas de estas virtudes no definían del vamos mi persona, razón por la cual me he encontrado en la necesidad de cultivarlas diariamente.
La primera: una actitud positiva y perseverante. No aflojar cuando se nos presenten escollos. Remontarse atrás en el tiempo puede ser tan difícil como predecir el futuro con cierto grado de éxito. Así que, a desarrollar una gran tolerancia a la frustración para lograr mantener el entusiasmo, aún ante la adversidad que nos impide avanzar en la ricerca. La segunda actitud: la celebración agradecida. Este agradecimiento debe incluir desde la persona que nos ha provisto del dato que anhelábamos, hasta a los antepasados que nos han ayudado, desde el más allá, generando una constelación favorable para que nuestro camino se cruzara con el de aquél que nos ha dado una mano. La tercera: solidaridad. Si es cierto que todos necesitamos de todos en la vida, en materia genealógica esta verdad es palmaria. Ser generosos genealógicamente hablando, además de definirnos como personas mejores, mejorará sin duda los resultados de nuestra búsqueda. La información que se comparte, necesariamente, crece porque se enriquece. Y, de últimas, como la tarea que usted ha decidido emprender es por demás solitaria, tendrá la suerte de rodearse de personas que, por compartir su interés y su pasión, sabrán apoyarlo ante la adversidad y se podrán felices con usted ante un descubrimiento. (Comentario al margen: ¿ha notado cómo algunos parientes lo miran cuando usted está deprimido y comenta que es porque no encuentra el nombre del tío segundo del chozno de su bisabuelo? ¿Ha reparado en sus caras cuando usted, feliz de la vida, sale a descorchar e invita ronda de tragos porque ha encontrado el nombre de la segunda esposa del hermano de su tatara? Pues bien, esta sensación de vivir alienado se termina cuando uno se da cuenta de que hay otras personas en el mundo que actuarían del mismo modo ante la misma situación).
El segundo gran elemento es uno conformado por una serie de habilidades, que hacen que el buen genealogista compita con los detectives y sea comparado con los historiadores.
Como detective, la primera de las habilidades es, ante la falta de certeza, vivir planteando hipótesis y tratar de ir contrastándolas con la información que vamos obteniendo. Por eso, para un genealogista, nada de lo que se sabe ni de lo que se va averiguando es descartable. Cada dato, cada punta, cada indicio es relevante. Porque puede estar abriendo la puerta para llegar a la información que nos interesa por un camino que, hasta ese momento, no habíamos explorado.
En este sentido, un buen genealogista valora en extremo la transmisión oral de la historia. Allí donde no hay papeles de seguro hay verdades que han sobrevivido en la memoria familiar, sin soporte papel ni digital. Y allí donde la documentación existe, estas verdades tienen la virtud de completar un panorama que, en su ausencia, sería bastante desolado en términos de una buena historia.
El genealogista debe ser ordenado, sistemático y contextualizado en el manejo de la información, tal como lo son los buenos historiadores. Debemos aprender a llevar nota de todo lo que vamos descubriendo, de las fuentes y de los recursos de búsqueda. Y, si somos adictos a la PC, tener back up/soporte papel de nuestro capital investigativo. Lo digo, lamentablemente, por experiencia propia.
Comentario especial merecen los recursos en internet: parta siempre de la convicción de que la información crece y se actualiza de modo constante. Si intentó una búsqueda y no obtuvo resultados, tómese la costumbre de repetirla al tiempo. Puede que se encuentre con que la información se ha actualizado y que lo que no encontró en la primera oportunidad termina apareciendo en la siguiente.
Lo de 'contextualizado' hace a la necesidad de investigar el momento histórico en el que vivieron nuestros ancestros. No podemos hacer historia familiar sin saber algo de la historia más amplia. Conocer esa historia siempre hace más efectiva nuestra búsqueda.

El tercer gran elemento es el de los recursos distintos a las actitudes y a las habilidades. Básicamente: tiempo y dinero. En nuestras sociedades, el tiempo (y el dinero) es siempre escaso. Pero también es cierto que uno va eligiendo, en cierta medida, a qué dedica el poco tiempo/dinero que le queda libre. Y tratándose de una actividad que uno no desarrolla apremiado por las circunstancias, tiene todo el tiempo que Dios le dé para ir dedicándole al tema. A veces basta con cinco minutos antes de dormirse o al despertarse, o incluso al concurrir al sanitario, minutos maravillosos en los que uno reflexiona sobre la información disponible y encuentra un nuevo camino por el que avanzar.
¿Hace falta dinero extra para hacer genealogía? Para todo hace falta dinero. Hasta para no hacer nada, salvo casos extremos. Pero dejando de lado esos casos, mi experiencia me indica que no. Llego a contabilizar una veintena de parientes que han viajado y han vuelto de Italia como cuando llegaron de España: sin nada nuevo que aportar en materia genealógica. Ustedes dirán: quizá no sea así; quizá no quisieron compartir lo que descubrieron. Siendo ese el caso, volvemos al párrafo en el que hablábamos de la solidaridad. Qué sentido tiene el descubrimiento si no se comparte?
Para cerrar, citare a mi marido, que me ha dado una frase estupenda para compartir con ustedes: de últimas, todos nos vamos a encontrar con nuestro árbol genealógico en los bosques de San Pedro. Así que a no desesperanzarnos: lo que no hayamos descubierto, tarde o temprano, nos será develado.

Fuentes para la ricerca

Voy a interrumpir esta saga de relatos para hacer el intento de contar algo respecto de las fuentes a las que hemos recurrido a lo largo de nuestra ricerca.
Como decimos en la portada de este blog, lo que sabemos respecto de nuestros antepasados, de ellos como personas, de su forma de ser, de sus vivencias y de sus anécdotas de vida, lo sabemos gracias a la transmisión oral de ese conocimiento.
Considerando que hay quiénes no han tenido la suerte de conocer siquiera el nombre de sus abuelos, la verdad es que sabemos mucho. Sin embargo no dejo de lamentar el hecho de no haber prestado más atención o no haber preguntado más a mi padre sobre su familia.
Este conocimiento familiar es irremplazable. Pero la memoria familiar tiene sus limitaciones. En el caso de otras familias, la falta de memoria es compensada por la amplia disponibilidad de documentos. No ha sido éste nuestro caso. Seremos ricos en anecdotario, pero la verdad es que cuando comencé a prestar atención a esto de la genealogía, me dí cuenta de que mi familia estaba por debajo de la línea de pobreza en materia de papeles.
Otra vez veo funcionar la Ley de las Compensaciones de la que hablaba mi papá: no tendrás papeles pero, al menos, tenés mucho dato y capacidad de procesamiento para llegar a ellos.
Más allá de las causas por las cuales carecemos de documentos originales a un lado y a otro de la familia (que es un tema que da para un par de posts más) lo cierto es que lanzados a su búsqueda, hemos dado con ellos. Y todo gracias a internet.
En este punto quisiera compartir cuáles han sido los recursos que mejor utilidad me han prestado y los criterios de búsqueda que mejor resultados me han dado.
Para comenzar les menciono este sitio: apellidos italianos. Es un muy buen lugar para dar con otros que comparten la misma búsqueda que nosotros y nos permite acceder a su dirección de correo para contactarlos.
En segundo lugar, el sitio Piemontesi nel mondo, que no sólo dispone de un espacio para dejar publicada nuestra búsqueda y dirección de correo, sino que es gerenciado por gente super amable que transmite respeto y valoración por nuestras inquietudes genealógicas.
A la hora de cuestionarse respecto del origen de nuestros apellidos, no he encontrado sitio que supere a L'origine dei cognomi. Trabajan el tema con gran seriedad y profesionalismo y, en muchos casos, cuando el apellido que buscamos no está presente en las bases y uno les envía correo y les pregunta, suelen cargarlo con la correspondiente explicación. Son realmente maravillosos. En este sitio suele colaborar nuestro amigo Giacomo Ganza, ofreciendo explicaciones alternativas respecto de los orígenes de algunos apellidos.
Otro sitio que funcionaba muy bien para pedir socorro en materia genealógica era Celtiberia, pero entiendo que ahora está cerrado a las intervenciones. De cualquier modo, hay cantidad de post referidos a apellidos y genealogía que aún pueden consultarse en línea.
Renglón seguido quisiera mencionar a la Fondazione Agnelli, con su sitio Cerca le tue radici. Con esta base tengo una relación especial porque si bien he encontrado la llegada de antenati respecto de todos los que me han pedido ayuda, sólo he encontrado, en principio un antepasado propio. Sería muy bueno que el buscador permitiera realizar otro tipo de búsquedas (como por barco, por fecha, por nombre...). De cualquier modo, existen otros dos recursos que podemos combinar para mejorar los resultados: la base del CEMLA por un lado y el trabajo realizado por Mauro Risani. Utilizando el primero podemos tener una idea de las variantes con que el apellido que buscamos puede haber sido volcado en los registros al momento de ingresar nuestro antepasado a Argentina. Gracias al segundo podemos buscar por año y por barco a nuestro antepasado aunque no lo hayamos encontrado en el buscador de Agnelli.
No podemos dejar de mencionar a Family Search. Aunque tampoco he encontrado a mis ancestros aquí (es evidente que tienen más dato cargados del Sur de Italia que del Norte) con el transcurso del tiempo me he dado cuenta que la carga continúa: hay apellidos que al inicio de mi ricerca no estaban cargados y hoy por hoy, aparecen.
Para cerrar, al menos por hoy, dos tips: aprovechar la búsqueda de google libros, tanto para dar con los apellidos como con los lugares que estamos ricercando y dejar en cuanto foro o espacio encontremos disponible los apellidos que estamos buscando.
En todo caso, la consigna es darle una mano a la buena suerte.
Más adelante hablaremos de otras cuestiones que ayudan en la ricerca.

No todo es el Mazzolin di fiore

Este post va a ser como uno de un grupo de autoayuda. Va estar dedicado a aquéllos que sientan o hayan sentido o le hayan hecho sentir alguna vez no tener nada particularmente importante que ofrecer o compartir con otros. Va a ser un post para revalorizar lo que sabemos, lo que sentimos y lo que somos. Todo eso que nos hace ser nosotros mismos. Genuina e irrefutablemente, nosotros mismos.
Durante años escuché cantar con gran entusiasmo el Mazzolin di Fiore, cual si fuera un himno definitorio de la piamontesidad. El que conocía el Mazzolin era un buen descendiente de piamonteses. El que no, casi un paria.
Hasta donde yo sé, nuestros ancestros, respecto de los que nadie duda de su origen Piamontés, no cantaban el Mazzolin di Fiore. Lamento.
Cantaban otras cosas. Que yo las he aprendido de chica, en mala fonética quizá, pero que me han acompañado en la crianza, casi como me acompañaron el abecedario y los Diez Mandamientos. O más.
Por ejemplo, el benemérito Dan da lan. Parece ser que ésta es la canción para niños, distintiva de los Giuliano detto Buneva. Esto lo hemos concluido a partir del abrazo que se han dado mi mamá y Alberto Giuliano de Arequito, en enero de este año, cuando cantaban los dos, casi llorando:
"Dan da lan
le morte del can
el can bucin
dal nom Joanin
Joanin cutel
taia la pel
la pel del liuf
fa curucucuuuu"

Para ellos, que se conocían por primera vez, esta canción fue prueba de parentesco, más que si les hubieran presentado un expediente lleno de partidas de nacimiento y defunción. En sus dos familias Giuliano, todos los niños se durmieron o se contentaron así. Con este Dan da lan.
Si alguien ha aprendido esta canción o la escuchó cantar alguna vez, no lo dude: es un Giuliano Buneva. Y si alguien desciende de piamonteses pero nunca escuchó cantar en su familia el Mazzolin di Fiore, no se preocupe: usted no ha perdido la esencia, ni sus padres han sido unos desamorados, ni sus abuelos piamonteses, truchos. Seguramente tiene Usted algún tesoro que rescatar de la memoria, más valioso por genuino.
La memoria familiar no se aprende. No se compra. No se suple. No se baja de internet ni se lee en los libros. La memoria familiar la recibimos como herencia de nuestros padres, de nuestros tíos, de nuestros abuelos. A los que amamos y respetamos; delante de los cuales nos sentamos, con reconocimiento y reverencia, porque son ellos los portadores del saber familiar.
Como nos sentamos delante de Elba, en Arequito, mientras nos decía: "Yo soy Giuliano, hija de Giuliano, nieta de Giuliano...".
Qué orgullo me da tener a esta Gran Señora en nuestra familia Giuliano.

PD: Si alguien domina el piamontés, corrija por favor, que está escrito como hemos podido... según la aprendiéramos cantando.

El clan Vaieretti desde il cuore delle Alpi


La rama Vaieretti de nuestro árbol familiar es una rama muy frondosa y algo complicada para la reconstrucción. Hasta dónde hemos llegado a ricercar tiene su origen en el matrimonio entre Luigi Vaieretti y Domenica Marchetti.
Luigi y Domenica tuvieron varios hijos: uno de ellos, Stefano Gerolamo, es de quien procedo.
Gracias a todas las anécdotas familiares (aquélla de la polenta taragna, la del urs en la montaña y otras) y gracias también a la ayuda de Giacomo Ganza, logramos saber que el luogo di nascita de Gerónimo fue la pequeña localidad de Carolo, Ponte in Valtellina, Provincia de Sondrio (Lombardía) el 7 de agosto de 1866.
Gerónimo tuvo otros hermanos. El proceso de reencuentro con estos hermanos de Gerónimo ha sido todo un gran capítulo del trabajo genealógico que encaramos, porque mi madre sabía de un montón de parientes Vaieretti, en Montes de Oca y diseminados por Santa Fé, pero no recordaba los nombres de los ancestros comunes.
Con el tiempo, y mucho correo, fuimos dando con representantes de varias de las subramas, entre los que hoy quisiera mencionar a Luis María, a Fernando y a María Elena, sin cuyas respuestas no hubiéramos podido reconstruir la cadena de parentescos.
Hoy sabemos que Luigi y Domencia tuvieron, además de Gerónimo, a Luigi, probablemente uno de los hijos mayores. También sabemos que otro de los hijos de este matrimonio fue Juan y que también hubo dos hermanos más: León y Abundio.
Hasta donde sabemos, ninguno de estos dos últimos hermanos tuvo descendencia.
También hemos recordado, gracias a este proceso de reconstrucción colectiva de la historia, que Luigi habría estudiado para sacerdote pero que, en determinado momento abandonó ese camino y decidió casarse con María Tavella (Tavelli), dando origen así a la rama de Félix Vaieretti (primero de los esposos de mi bisabuela Palmero, que luego casaría en segundas nupcias con el tío de su primer marido, mi bisabuelo Gerónimo), Dominga "la meneghina" Vaieretti (casada con Miguel Micheloni que, al tiempo, se radicarían en Mendoza) y Benedetta Vaieretti que, casada con un Fidel Vairetti (sin la e para el triptongo), darían lugar a una rama que aún hoy está presente en Montes de Oca.
Del lado de Juan Vaieretti, tenemos una gran descendencia, con al menos trece hijos producto de al menos dos matrimonios (con una Tedeschi y con una Rubiano), rama de la cual descienden la subramas de Bouquet, la hoy por hoy radicada en el Sur de nuestro país, gran parte de los que están en Rosario e, incluso, los Vaieretti de Mendoza.
Contamos con casi cincuenta Vaierettis en nuestro árbol (algo menos que la cantidad de Giulianos), sin contar a los descendientes de mujeres Vaieretti que llevan otro apellido por causa de matrimonio.
Los Vaieretti hoy son un gran grupo (en número y calidad), caracterizado por su modo afable, su sentido del humor y su espíritu de comunidad familiar, que ha sabido conservar pese al transcurso del tiempo.
Sin embargo, resta aún ubicar gran cantidad de descendientes de esta rama; de entre los que rescato a la mayoría de los Micheloni.
Pero el trabajo de unirlos en este árbol ya está hecho y confiamos en que este espacio sirva para reencontrarnos con ellos.

La imagen que acompaña este post la hemos tomado del sitio oficial de la comuna de Ponte in Valtellina, a la que hemos recurrido y seguiremos recurriendo, sin dudas, para intentar avanzar un poquito más en nuestra ricerca (lo cual significa retroceder un poquito más, en el tiempo). A ellos y a todas las comunas en Italia que nos han ayudado y nos ayudan, siempre con buena onda y gran atención: Grazie mille!